El Olimpique de Lyon, dominador de la competición de Francia en las últimas temporadas, confirmó su situación de crisis con la derrota que encajó en el campo del Troyes (1-0), un equipo que lucha por la permanencia, aunque la sólida renta acumulada en la primera parte del torneo -once puntos- le aparta, por ahora, de los sobresaltos competitivos.
Benjamín Nivet sentenció, en el minuto 94 al vigente campeón, que en el 2007 no sabe aún lo que es ganar.
El cuadro de Gerard Houllier sólo ha sumado dos puntos de quince posibles, en los cinco partidos recientes. Dos empates es todo su saldo.