El Olympique de Marsella prepara discretamente su proclamación como campeón de Francia, que puede ser matemática hoy si vence al Rennes en su estadio y el Auxerre no gana al Lyon en Gerland.
Todos los ingredientes están sobre la mesa para que el equipo de Didier Deschamps cocine su primer título liguero en 18 años, el noveno de su historia, el del renacer de una formación que vivió sus años gloriosos a principios de los 90 antes de un doloroso descenso a los infiernos.
Con 72 puntos en su casillero y a falta de tres jornadas para el final, los marselleses cuentan con un colchón de cinco puntos con respecto al Auxerre el único equipo que los puede retrasar.