Once reclusos murieron en la noche del viernes y unos treinta resultaron heridos en un penal de San Pedro Sula (norte de Honduras) en un enfrentamiento entre pandillas juveniles, informó ayer la policía. El subjefe regional de la Policía Nacional, mayor Jorge Avila, aseguró que miembros de las denominadas maras (pandillas) "Dieciocho" y "Salvatrucha" protagonizaron una riña masiva de varios minutos con machetes y cuchillos fabricados artesanalmente.
Para controlar la reyerta debió intervenir un centenar de policías (incluso con disparos al aire), que llegaron para reforzar a los guardias del penal, localizado 240 km al Sureste de Tegucigalpa. Se desconoce si algunas de las víctimas es producto de la represión policial.
Un oficial destacado en San Pedro Sula aseguró que los reos "se las ingenian" para fabricar sus armas, para lo que utilizan "hasta los hierros de las camas".
Los enfrentamientos, que se producen con frecuencia, son el resultado de las pugnas entre pandillas por el control interno del penal.
El pasado 18 de marzo, los presos de esa cárcel, donde hay 1.800 reos, le prendieron fuego al edificio durante un intento de fuga, frustrado por la intervención policial.
Los 26 penales de Honduras, que en su mayoría funcionan en antiguos cuarteles, albergan a unos 11.000 reos, pese a que en teoría tienen capacidad únicamente para 5.000.