El pívot Shaquille ONeal dejó hace dos temporadas a Los Angeles Lakers no sólo para alejarse del escolta Kobe Bryant y del dueño del equipo, Jerry Bush, que lo marginó a un segundo plano, sino también para lograr, con los Heat de Miami, su cuarto título de liga.
La pasada temporada el objetivo se quedó sin conseguir a falta de cinco triunfos, al no lograr la victoria en el séptimo partido de las finales de la Conferencia Este, que les impidió estar en las Finales de la NBA. Pero en la presente temporada la meta está a sólo cuatro victorias.