La "línea azul" fue trazada el año pasado por Naciones Unidas para certificar la retirada israelí del sur de Líbano, culminada el pasado 24 de mayo tras más de 22 años de ocupación.
"La situación en Oriente Medio pasa por una fase delicada y creemos que quienes realizaron el ataque cometieron un error de cálculo, incluso para sus propios intereses", dijo De Mistura tras entrevistarse con el presidente libanés, Emile Lahud, y el primer ministro, Rafic Hariri.
Por su parte un alto funcionario israelí manifestó que su país no tiene previsto aliviar el bloqueo a los territorios palestinos "teniendo en cuenta la continuidad de la violencia palestina".
"Israel siempre vinculó un alivio del bloqueo con un descenso de la violencia, y no se constata nada de eso en estos últimos días", indicó Raanan Gissin, portavoz del primer ministro israelí, Ariel Sharon.
Gissin destacó en sus declaraciones la "continuidad de los ataques armados" en Cisjordania y en la Franja de Gaza, y "el doble atentado con explosivos" perpetrado el sábado en la localidad de Kfar Saba, al este de Tel Aviv, que dejó un herido.
Los palestinos habían afirmado que Israel se había declarado listo a aliviar el bloqueo luego de la última reunión de seguridad que se había desarrollado el 11 de abril.
Esta actitud de Israel hacia los palestinos fue el centro de la homilía de Pascua ofrecida por el máximo representante de la Iglesia Católica en Tierra Santa, quien criticó duramente las acciones israelíes.
Cientos de peregrinos atestaron la antigua Iglesia del Santo Sepulcro, que se alza sobre el lugar donde los cristianos creen que Jesús fue crucificado y enterrado.
El patriarca latino Michael Sabbah, de origen palestino, el principal clérigo católico romano en la región, dijo en un sermón que la resurrección de Cristo es un mensaje de esperanza para los palestinos.
"La fuerza que puede imponerse por medio de asedios, bombardeos o matanzas es un medio que puede destruir casas y matar a personas humanas, pero no puede matar el alma de un pueblo", dijo Sabbah.
Debido a los enfrentamientos que ya llevan siete meses, el número de peregrinos fue muy inferior al del año pasado, a pesar de la coincidencia desusada de la Pascua para las iglesias occidental y ortodoxa oriental. CONVERSACIONES SECRETAS
Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) han mantenido conversaciones secretas en los últimos días para tratar de poner fin a la ola de violencia en Cisjordania y Gaza, objetivo que también perseguirá mañana el ministro jordano de Exteriores, Abdul Ilah al Jatib, en una visita a Tel Aviv.
Se trata, en concreto, de dos reuniones separadas entre el ministro israelí de Exteriores, Simón Peres, y el presidente del Parlamento palestino, Ahmed Qurea, por un lado, y entre Omri Sharon, hijo del primer ministro israelí, y el máximo dirigente de la ANP, Yaser Arafat, por el otro.
Un destacado diplomático israelí que pidió el anonimato dijo a la radio estatal que Peres se entrevistó con Qurea (Abu Alá), pese a las declaraciones de este último, en el sentido de que no se reuniría con ningún dirigente israelí hasta que no cesen los ataques contra el pueblo palestino.
La radio agregó que el jefe de la diplomacia israelí tiene previsto entrevistarse con el número dos de la ANP, Mahmud Abas, aunque la oficina del primero se negó a confirmar dichas reuniones.