Choque, impresión, conmoción, sorpresa o impacto son alternativas en español a la voz inglesa shock, señala la Fundación del Español Urgente.
En los medios de comunicación se puede comprobar que el uso del término inglés shock está muy extendido: El Gobierno pareció quedar en estado de shock a raíz de la dimensión del impacto de las noticias o Barroso prevé un shock económico en Chipre.
Según el Diccionario panhispánico de dudas, esta palabra puede sustituirse por los términos españoles choque, impresión, conmoción, sorpresa o impacto, de modo que es innecesario el uso del anglicismo.
La Fundéu BBVA añade que también tiene cierto uso el verbo shockear y más en concreto su participio shockeado, forma igualmente impropia que se puede remplazar sin problemas por impresionado, conmocionado, sorprendido, desconcertado o impactado, o bien por adjetivos como atónito o estupefacto.