Pedro Chaluja no “tomó el mando del fútbol”, ni “Ariel Alvarado presentó su renuncia al mando de la Fepafut”. Por el contrario, Alvarado será titular de la Federación Panameña de Fútbol hasta el próximo 15 de diciembre, fecha en que se realizarán los elecciones. De allí en más, habrá cambios.
Si obtiene la ventaja el grupo oficialista encabezado por Chaluja, éste encabezará por nuevos cuatro años, la nave federativa. Si el grupo que lidera Lucas Alemán es el que triunfa, habrá nuevo presidente.
Varios temas delicados del fútbol entran a convergir, a poco tiempo del acto de escoger nuevas figuras, y hacen presumir que, en la actual Federación, cada quien piensa a su manera. Esto no es así. El que existan opiniones encontradas sobre un tema específico es una reafirmación de la democracia.
Nueve son los directivos de la Fepafut, y al elegir, en la primera quincena de septiembre, al nuevo director técnico de la selección, los votos a favor de Julio César Dely Valdés fueron seis, y los votos en contra, tres. Chaluja, que antes de ser vicepresidente de la Fepafut, fue directivo del Árabe Unido donde Julio jugó en 2004 y se retiró, con su hermano Jorge, votó por el colombiano Luis Fernando Suárez como entrenador. En los próximos días, la Federación deberá tomar cartas en cuanto a la denuncia del director técnico Richard Parra, sobre presunta “persecución” de Alvarado. Otra vez: opiniones encontradas es democracia.