El actual campeón de Europa, en el Grupo H, todavía no gana un partido y tiene difícil su clasificación ya que los próximos encuentros son frente al Chelsea, en casa, y al CSKA, en Moscú.
El equipo luso fue algo superior al galo, controló el medio campo pero no logró llevarlo al ataque, entre ambas zonas había un espacio que el ex barcelonista Quaresma, en buenas jugadas individuales, fue el que mejor supo cerrar.
Los chicos de Fernández no jugaron demasiado como colectivo y aunque buscaron el gol y robaron muchos balones al PSG, algo perdido en la primera mitad, evidenciaron problemas a la hora de definir.
El Oporto, con importantes bajas dominó la primera mitad del encuentro.
El Dinamo no pudo cumplir su sueño de sellar su pase a octavos.
El Real Madrid salió ileso de esta difícil afrenta, más con un 2-0 adverso a las primeras de cambio.
El medio tiempo sirvió para dormir el partido.