El Gran Premio de Bélgica que se disputa este fin de semana en el circuito de Spa-Francorchamps representa la oportunidad para Fernando Alonso (Renault) de resarcirse de su abandono en la primera vuelta de la anterior carrera disputada en Valencia, tras ser golpeado por otro participante.
Para Fernando Alonso el circuito de Spa, que también es el más largo del mundial con sus siete kilómetros, requiere tener un coche perfecto, que sea competitivo en las partes rápidas y también en las lentas, algo para lo que trabajará a fondo el asturiano, pero con el R28 será difícil de conseguir.
Si Alonso confía en este Gran Premio de Bélgica para cambiar su suerte, lo mismo sucede con los pilotos de Ferrari y sobre todo con el finlandés Kimi Raikkonen, aspirante al título mundial, pero que no logra la victoria desde finales de abril en el Gran Premio de España.