El margen entre los dos principales candidatos a la gobernatura se redujo a 2,1 puntos porcentuales, en los resultados preliminares suministrados ayer por el Consejo Electoral de México.
La ventaja la mantiene el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) Francisco Ramírez Acuña sobre su contrincante más cercano, el aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Jorge Arana.
Los datos del CEEJ, indican que con el 74,22% de las urnas contabilizadas, Ramírez tiene 45,7% de los votos, mientras que el priista Arana cuenta con el 43,6% de los sufragios. La diferencia entre ambos es de 15.867 boletas.
Los datos contrastaron con los primeros resultados de las encuestas de salida, que daban a Ramírez la victoria, con entre 4 y 6 puntos porcentuales, en el occidental estado de Jalisco.
Las cifras disponibles indican que solamente votó menos de la mitad de los 3,9 millones de habitantes empadronados.
Ambos candidatos se se declaron anoche ganadores.
"Esta es una respuesta muy importante de la ciudadanía de Jalisco, que decidió seguir con el cambio", dijo Ramírez en alusión al lema con el que su partido y su candidato Vicente Fox rez hablaba en forma "irresponsable", pues "las encuestas, en la medida en que se acercan más a la realidad", van disminuyendo la ventaja para el PAN.
Los jaliscienses decidirán si el PAN continúa en el poder por segundo sexenio consecutivo o si el gobierno regresa al PRI, que gobernó Jalisco por más de 60 años.
Encuestas pre-electorales señalaron que los jaliscienses consideran también que Ramírez gobernaría con más honestidad, pero que Arana es más cercano al pueblo.
Ambos fueron alcaldes en municipios contiguos, de la capital de Jalisco: el panista gobernó el municipio de Guadalajara, capital de Jalisco, y el priista recuperó para su partido la alcaldía de Tonalá, uno de los más pobres de la zona metropolitana.