El derrotado candidato a la presidencia de Venezuela, Francisco Arias, denunció ayer que en las elecciones del pasado domingo se registraron "todos los trucos sucios del pasado" y pidió a los diputados de oposición elegidos que "no se vendan" al régimen.
Un creciente número de gobernadores y alcaldes de grupos opositores están presentando denuncias de fraude ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y reclamando que los "sorprendentes" resultados emitidos por el sistema automático de escrutinio sean corroborados por un recuento manual de los votos.
"Todos los trucos y trampas que se daban en las elecciones de la IV República se repitieron en los primeros comicios de la V República", dijo Arias, quien sin embargo "aceptó" los boletines emitidos por el CNE.
Las impugnaciones se basan en la falta de correspondencia entre algunas encuestas preelectorales y los resultados obtenidos y las numerosas incongruencias matemáticas apreciables al sumar los porcentajes de votación.
La mayoría de los denunciantes arguyen que en vísperas de las elecciones tenían diferencias porcentuales de hasta 30 puntos a su favor y perdieron por 10 o más puntos.
También hay bastantes casos en los que la suma de los porcentajes de participación y abstención supera con creces el cien por ciento, irregularidad que se repite al sumar los porcentajes de candidatos a un mismo puesto.
El magistrado José Peña, presidente de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), advirtió de que los cuadernos de votación que posee el CNE serán la prueba fundamental para proceder a aceptar las impugnaciones presentadas en seis de las 23 gobernaciones regionales y en un número mayor, no precisado de momento, de alcaldías.