Las autoridades mexicanas pusieron bajo arresto domiciliario a 71 oficiales, mientras investigan la fuga de un cabecilla del narcotráfico de una cárcel de máxima seguridad a principios del mes pasado.
Las autoridades consideran que funcionarios corruptos de la prisión ayudaron el 19 de enero a la fuga de Joaquín Guzmán, quien al parecer se ocultó en el camión de la lavandería que salía de la prisión. Guzmán cumplía más de 30 años de prisión por asociación ilícita y soborno.
Entre aquellos sometidos a prisión domiciliaria por 40 días figuran alto funcionarios _incluso el ex director de la penitenciaria de Puente Grande_ de la que se escapó Joaquín Guzmán, dijo ayer la Procuraduría en un comunicado de prensa.
Puente Grande está a 20 kilómetros de Guadalajara, la capital del estado de Jalisco.
Guzman, de 43, es acusado de dirigir una poderosa organización de narcotráfico con sede en el estado de Sinaloa, en la costa del Pacífico.