Osasuna llegó a Cornellá-El Prat como un equipo nefasto a domicilio, pero se llevó los tres puntos del estadio catalán y arrebató el sueño europeo al Espanyol, con dos goles de Lamah y Nekounam al final del primer tiempo y al principio de la segunda parte.
Hasta entonces el Espanyol, que sumó su segunda derrota en casa, había marcado el ritmo. Pero dos acciones puntuales rompieron su desparpajo. De nada sirvió el 1-2 de Álvaro: el cuadro pamplonés se limitó a dormir el balón y a esperar el final del partido.