Las conversaciones sobre Kosovo fueron oficialmente aplazadas ayer mientras el presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, designado como "responsable" del fracaso de las negociaciones, fue amenazado con la posibilidad de ataques aéreos si persiste en rechazar el plan de paz.
La amenaza a Milosevic proviene de la OTAN quien inició consultas que podrían conducir a una decisión para bombardear posiciones militares yugoslavas, en represalia por el fracaso de las conversaciones de paz de Kosovo, dijo ayer el ministro francés de Asuntos Exteriores, Hubert Vedrine.
Vedrine indicó que Francia y Gran Bretaña, copresidentes de las conversaciones que fueron suspendidas ayer, discutirán el tema con sus aliados de la OTAN en el Grupo de Contacto y con el secretario general de la alianza occidental, Javier Solana quien consultará luego con todos los miembros de la OTAN, agregó.
"Se acordó en la OTAN hace unas semanas que, llegado el punto en que estuviéramos en la situación en la que desafortunadamente estamos ahora, se llevarían a cabo estas consultas", prosiguió Vedrine.
Slobodan Milosevic tiene la "total responsabilidad" del fracaso de la conferencia sobre Kosovo, acusó el presidente francés Jacques Chirac poco después del anuncio del aplazamiento. Las amenazas de ataques aéreos contra Serbia son "reales", confirmó el jefe de la diplomacia francesa, Hubert Védrine, co-presidente de la conferencia de paz sobre Kosovo, junto a su homólogo británico Robin Cook.
"Consideramos que ya no tiene sentido proseguir las conversaciones. Estas quedan aplazadas. No habrá reanudación de las conversaciones, salvo si la parte serbia expresa su adhesión a los acuerdos", anunciaron los dosco-presidentes en declaración conjunta.
Hubert Védrine y Robin Cook precisaron que habían iniciado "inmediatamente consultas" con sus socios y aliados para "estar listos para actuar".
Los dos co-presidentes "advirtieron solemnemente a las autoridades de Belgrado contra toda ofensiva militar en el terreno y toda traba a la libertad de movimiento y acción" de los miembros de la Misión de Verificación (KVM) de la OSCE (Organización para la seguridad y cooperación en Europa) en Kosovo, "en violación de compromisos adoptados".
"Tales violaciones tendrían las mas graves consecuencias", advirtieron. Hubert Védrine aseguró que su homólogo ruso, Igor Ivanov, dió ayer el acuerdo de Rusia a la decisión de aplazar las conversaciones y a las advertencias contra Belgrado.
No obstante poco después el portavoz del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Vladimir Rakhmanine, consideró que "el proceso de negociaciones continúa".
Los rusos se oponen a los ataques aéreos y todavía no han avalado el aspecto militar del proyecto de acuerdo, que prevé el despliegue por la OTAN de una fuerza militar multinacional de 26 mil hombres en Kosovo en el caso de una cuerdo suscrito por las dos partes.
El envío de esta fuerza debe ser aceptado por las dos partes, insiste Moscú. Pero por el momento, sólo los albaneses de Kosovo han aprobado el acuerdo, subrayaron los representantes rusos en las conversaciones.
Los albaneses exigieron ayer una "intervención urgente" de la OTAN contra las fuerzas serbias. El aplazamiento debe permitir a los serbios realizar consultas y les da una última oportunidad para aprobar el acuerdo, aunque sus representantes en París no mostraron ninguna disposición a cambiar su postura.