El tercer día de bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia fue el más violento, con una serie de intensos ataques que duraron tres horas y media sobre barrios belgradenses cada vez más cercanos al centro, aunque no se ha informado de víctimas.
El Pentágono confirmó que la oleada de ataques anoche fue muy amplia y señaló que se han utilizado misiles de crucero, superbombarderos B-52 y aviones de combate F-117, y precisó que dos cazas Mig-29 fueron derribados ayer, con lo que ya son cinco los aviones yugoslavos dañados desde que comenzó la ofensiva.
El Cuartel de Defensa Civil yugoslavo, con el que se comunica permanentemente la cadena belgradense de televisión Studio B, se ha esforzado por calmar a una población, que fue presa del pánico con los violentos ataques de anoche.
"La situación en Belgrado se ha normalizado, los ataques fueron sólo contra objetivos militares. Si estáis en los refugios, podéis permanecer en calma ya que ningún objetivo civil ha sido atacado", aseguró a Studio B, Dragan Covic, comandante de la Defensa Civil.
Poco después del ataque, lanzado contra más de una decena de suburbios belgradenses a partir de las 22.34 horas (21.34 GMT) de ayer, dicho Cuartel había advertido a la población de varios escapes de gas tóxico en Lipovac al igual que en Galenika y Batajnica, zonas al noroeste de la capital.
Dentro de las medidas de prevención, el Cuartel de Defensa recomendó a la ciudadanía de que, en caso de que vivan cerca de la zona, "cierren las ventanas y pongan sobre la boca y nariz toallas humedecidas con bicarbonato".
Por otra parte, Estados Unidos enviará un contingente de cien infantes de Marina para proteger su embajada en Macedonia, que fue atacada el jueves por ciudadanos de origen serbio encolerizados por los ataques de la OTAN, informó ayer la Casa Blanca.
Además, Clinton envió un mensaje al Congreso para anunciar el envío de más tropas a Macedonia para proteger a las unidades de la OTAN que están en ese país a la espera de que Serbia acepte el plan de paz para poder entrar en Kosovo como garantes del acuerdo.
El régimen de Belgrado parece tener la intención de extender la guerra a los estados vecinos en los Balcanes, ya que las fuerzas yugoslavas penetraron en los territorios de Bosnia y de Albania.
El portavoz de la Alianza Atlántica, Jamie Shea, dijo que dos Mig-29 yugoslavos invadieron el espacio aéreo bosnio con la intención de atacar a SFOR (la Fuerza de Estabilización de la OTAN en esa república) y fueron derribados.
En otro incidente, un grupo de soldados serbios penetraron en la vecina Albania durante una hora y dispararon al aire con sus armas automáticas en una población fronteriza, denunciaron portavoces de la OSCE.
Según la fuente, "siete u ocho soldados serbios penetraron en territorio albanés y entraron en la aldea de Xhoxha, a pocos centenares de metros de la frontera, disparando al aire con sus armas automáticas para intimidar a la población".
"Este incidente es uno más dentro de otras provocaciones cometidas en los últimos dos meses por los serbios, que buscan crear incidentes para atacar nuestro territorio", dijo hoy el ministro de Información albanés, Musa Ulquini.
En un intento de tranquilizar a los países vecinos, el secretario general de la OTAN, Javier Solana, excluyó hoy la posibilidad que el conflicto de Kosovo se extienda más allá del territorio de la antigua Yugoslavia tras los ataques aliados contra objetivos militares serbios.
La estrategia del régimen yugoslavo pasa también por la guerra psicológica, ya que de nuevo hoy la televisión estatal de Belgrado aseguró que las defensas antiaéreas han derribado a cuatro aviones y capturado a dos pilotos, informaciones que no fueron confirmadas por fuentes aliadas.
Los medios serbios han lanzado en los días anteriores informaciones similares sobre el derribo de aviones aliados, que han resultado ser falsos.
Además, y dentro del escenario de Kosovo, las fuerzas de seguridad serbias, apoyadas por elementos civiles radicalizados, emprendieron hoy una campaña de torturas, secuestros y asesinatos contra la población civil, según denuncias llegadas al gobierno alemán, al ACNUR y al gobierno kosovar en el exilio.