Tan sólo de ver las imágenes del esplendor olímpico que vive Beijing, imaginamos la verdadera fantasía que hay en la tierra de la gran muralla china.
Es el país de mayor población en el mundo, con una de las culturas más ricas del universo y con un poder económico impensable.
Los escenarios de los Juegos Olímpicos demuestran la inversión que realizó el país anfitrión. Allí, en esta nueva nación de belleza olímpica, Panamá tendrá los ojos puestos en su saltador, en ese talento colonense que podrá colocar a nuestro país en lo más alto de este universo llamado Beijing. A mil años luz de nuestra realidad deportiva.