Campeones procrean campeones. Y en el Haras San Miguel, uno de los más importantes del país, pueden dar fe de ello.
Evaristo fue campeón y su hijo Oxai ganó la triple corona este año, así como lo hicieron en el pretérito El Gran Capo con su descendencia y Charlie, con su prole, para citar algunos eventos.
Con esa referencia como uno de sus soportes, el Haras San Miguel presentará esta noche su habitual subasta anual con la finalidad de ofrecer a los compradores de caballos y al espectáculo nuevos productos.
Esta vez, el criadero que ha producido al menos cuatro ganadores del Clásico Internacional del Caribe, el más prestigioso de la región, llevará a la subasta 28 potros, todos de 2 años, hijos de los padrillos nacionales y Special Reverse, Evaristo y Tango, así como productos descendientes de Forever And Ever y Trident.
Según los entendidos en la materia para que un caballo tenga posibilidades de sobresalir como padrote debe haber tenido una buena campaña, poseer una buena conformación física y ser dueño de un linaje (pedigrí) respetable.
En los casos que se mencionaron estos requisitos están plenamente satisfechos y si a eso sumamos que los potros que viene a la subasta de esta noche son hijos de yeguas campeonas Lala G., Querube, Sweet Magie, Yamila, Golondrina y Sarabi, entre otras.
Los organizadores informaron que algunos de los logros que sirven como crédito para esta subasta son el hecho de que Haras San Miguel es líder en la estadística de sumas ganadas con más de medio millón de dólares ganados por sus productos, además de tener la mejor efectividad de carreras ganadas entre los criadores con más de 15 productos en competencia.