El general retirado Lino Oviedo, líder del movimiento que sustenta políticamente al presidente Raúl Cubas, desafió al vicepresidente de Paraguay Luis María Argaña a un renunciamiento mutuo "para traer la paz y la tranquilidad a los hogares paraguayos".
Oviedo sostuvo que renunciará a sus aspiraciones de ocupar la titularidad del Partido Colorado oficialista en abril si Argaña renuncia a su condición de vicepresidente de la República.
Enfatizó que sus enemigos que desean verlo preso y anulado políticamente "jamás tendrán la mayoría para enjuiciar al presidente Cubas".
Se refería a la decisión del pasado jueves del Parlamento controlado por colorados disidentes y la opositor, de reimpulsar un pedido de Juicio Político para destituir al mandatario, de modo a permitir la entronización de Argaña.
El vicepresidente de Paraguay, un abierto reivindicador del dictador depuesto Alfredo Stroessner (1954/89), llegó al cargo en las elecciones presidenciales de mayo-98 como convidado de piedra, tras la exclusión de Oviedo de la candidatura presidencial, quien fue sustituído por su compañero de fórmula, el actual Jefe de Estado.
Como Argaña obtuvo el segundo lugar en las primarias presidenciales del nucleamiento político, el Tribunal Electoral lo designó como candidato a vicepresidente en la fórmula colorada.