El general Lino Oviedo, internado en la clandestinidad desde el 9 de diciembre pasado, reveló ayer que gestiona a través de sus representantes la exclusión de Paraguay del Mercosur "por su falta de legitimidad democrática".
En declaraciones a la radio Montecarlo de la capital paraguaya "desde algún lugar del territorio", Oviedo expresó que existen suficientes indicios para que los socios de Paraguay en el Mercosur (Argentina, Brasil y Uruguay) le apliquen la "cláusula democrática" para excluirlo.
Dicha cláusula prevé la exclusión automática del país que no se rige por las normas esenciales de la democracia, como la falta de elecciones.
El ex general acusado por las autoridades de ser el autor intelectual del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña el 23 de marzo dijo que la ciudadanía "puede tener por seguro que estoy en Paraguay".
Trató de esa forma de desvirtuar a los voceros gubernamentales que lo desafiaron a mostrarse para verificar si efectivamente se encuentra en el territorio.
Oviedo, que por primera vez se comunicó con un medio de prensa de Paraguay, dijo que no se entregará para ser enjuiciado por el magnicidio "por la absoluta falta de garantías para mi vida".
Recordó en ese sentido que efectivos de la Guardia Presidencial y de la Senad "asesinaron a Coco Villar impunemente al ser acusado de ser uno de los autores" del crimen.
Si mataron a un sospechoso de ser uno de los sicarios, "qué será en mi caso que soy sindicado como el que mandó matar a Argaña", enfatizó.
Desde que se internó en la clandestinidad el 9 de diciembre, un día antes de la asunción de Fernando de la Rúa como presidente argentino después de haber estado confinado en Tierra del Fuego, el ex candidato presidencial paraguayo, se puso en contacto con canales de televisión de Miami y de Argentina.