Mientras los Pacers de Indiana salen favoritos para liquidar su compromiso hoy, viernes, frente a los 76ers de Filadelfia, los Miami Heat y los Knicks de Nueva York están envueltos en una guerra a muerte, que podría estirar la serie por el pase a la final de la Conferencia Este de la NBA hasta el séptimo y último partido.
Tanto los Pacers como los Heat comandan sus respectivas llaves de semifinales en la zona por 3-2, pero ambos pueden tener desenlaces diferentes.
Los Pacers, que cedieron el lunes ante los Sixers 107-86 con castigo de 37 puntos del astro Allen Iverson, ahora contarán en su elenco con el estelar Reggie Miller, quien había sido sancionado con un partido por un incidente en el encuentro anterior.
La ausencia de Miller se hizo notar en la cancha, motivando mayor libertad de Iverson debajo de las tablas, lo que provocó una humillación para el equipo de Larry Bird, que también fue penetrado por 26 tantos de Theo Ratliff.
No sólo la ausencia del astro anotador afectó a los Pacers, pues su derrota también se debió en parte al trabajo errático del base Jalen Rose, quien se fue del juego con 12 cartones, un hombre que en el segundo encuentro encestó 40 puntos al igual que su compañero Miller.
En tanto, Miami y Nueva York están escenificando otra encarnizada batalla en la postemporada por cuarto año consecutivo, con la única variante de que, por lo menos hasta ahora, con menos insultos, ofensas y empujones.
El año pasado, los Knicks llegaron a la final luego de dejar en el camino en primera ronda a Miami (3-2), en semifinales a Atlanta por barrida (4-0) y en la final de la Conferencia a Indiana (4-2), pero cayeron en la gran final ante los San Antonio Spurs por 4-2.
En esta oportunidad, el clásico Knicks-Heat no ha lucido con la brillantez que se esperaba, pues ha sido una pelea ganada por el que menos mal ha jugado, en un marco de mucha cautela por ambos equipos y un esquema conservador desde el punto de vista individual.
Los chicos de Pat Riley estuvieron inmensos en la cancha el miércoles con un juego efectivo, tanto a la ofensiva como a la defensiva, pero con el inconveniente de que ahora van a un restángulo adverso y controvertido: el Madison Square Garden.
El Heat se ve obligado a ganar este difícil partido del viernes si quiere pasar a la final de la Conferencia, pero los Knicks pueden salir airosos en su propia cancha, por lo que la serie se decidiría en Miami el próximo domingo 21 de mayo en el séptimo y último partido.