Al clavadista Rommel Pacheco el cuerpo le jugó una mala pasada, pero gracias a la fortaleza de su mente pudo reponerse de un primer salto fallido para imponerse con autoridad el sábado en la final de trampolín de tres metros, dándole a su país la primera medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Toronto.
Pacheco, que el domingo cumplirá 29 años, obtuvo la máxima clasificación con 483.35 pese a que en el primero de sus seis saltos logró la más baja puntuación entre 12 competidores en el moderno Centro Acuático de Toronto. Esta es su segunda medalla dorada en unos Panamericanos, la primera en el trampolín. ``No empecé de la mejor manera, al mejor cazador se le escapa la liebre'', bromeó Pacheco, quien ahora acumula una cosecha de cinco medallas en su quinta participación en la justa continental. ``Uno tiene que mantener la concentración y no desesperarse, puede pasar''.Pacheco tuvo una notable trayectoria en plataforma hasta que la frustración que significó quedar fuera de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 lo llevó a tomar la decisión de especializarse en el trampolín de tres metros.
``No vuelvo más a la plataforma'', aclaró Rommel, todavía con el cuerpo mojado durante el contacto con periodistas en la zona mixta. Menos firme se mostró ante la consulta sobre si en Toronto disputará sus últimos Panamericanos. ``Será cuestión de verlo día a día''.