Los dirigentes y los árbitros coincidieron en que se necesitará tiempo para acostumbrarse a la nueva zona de strike.
Sin embargo, algunos se mostraron sorprendidos por la amplitud de la nueva medida para cantar strikes.
"Todos quisiéramos que la mudaran una pulgada o dos del cinturón", dijo Tom Kelly, del Minnesota, luego de la reunión entre árbitros, dirigentes y ejecutivos del béisbol. "Pero, ¿ diez, once o doce pulgadas? Eso no está nada bien. No sé si los árbitros podrán manejarse con eso".
El árbitro Ed Montague dijo que "tenemos que contar con la paciencia de todos".
Sandy Alderson, uno de los vicepresidentes ejecutivos del béisbol, dijo el mes pasado a los gerentes generales que la zona de strikes será cantada según los reglamentos.
Será cantado strike el lanzamiento en que la pelota cruce sobre el plato, y si el lanzamiento pasa por entre la rodilla y la zona media entre la hebilla y los hombros.
"Lo que se busca en la zona de strike es precisión y consistencia", dijo Alderson luego de la reunión de anoche entre la mayoría de los dirigentes de las mayores y árbitros.
Sin embargo, ya se ha expresado confusión en torno al tema. Los árbitros salieron convencidos de que la zona es el equivalente del tamaño de dos o tres pelotas de béisbol por sobre el cinturón, o entre seis y nueve pulgadas. Los dirigentes creen que debe ser un pie más alta.
"Se podrá decir todo lo que le venga en gana, pero lo que es un hecho es que si los árbitros tienen que mirar hacia arriba, entonces ése no será cantado strike", dijo el dirigente de Pittsburgh Lloyd McClendon.
En la reunión también se trató de la fluidez con que se desarrolla el juego, el uso de equipo protector, los lanzamientos adentro y otros temas.
Los árbitros principales se reunirán en enero y el pleno de los umpires días después para conversar sobre el tema. Luego tendrán un mes de juegos de las prácticas de primavera para poner en vigor los cambios.
En la reunión, lo que pareció unir a los dirigentes y a las autoridades del béisbol fue el tema del equipo de protección individual.
Algunos bateadores, como Craig Biggio y Mo Vaughn, prácticamente vienen blindados al plato, en particular en el antebrazo, y eso les permite adueñarse del plato sin preocuparse de ser golpeados.
"Tenemos que salir del equipo de protección", dijo Kelly. "Se tiene que lanzar adentro. Pero ya no queda espacio para lanzamientos adentro. Yo tengo jugadores que lo usan. No lo están usado por motivos de salud. Lo usan como defensa. No se les puede lanzar adentro. Se les tira afuera y la pelota va a dar lejos".
Respecto al tema de la celeridad con que se desarrollan los juegos, el promedio en la temporada del 2000 fue de 3 horas, 2 minutos, es decir, cinco minutos más largo que la de 1999.
Los juegos de la postemporada fueron mucho más prolongados, superando casi a diario las 4 horas.