La leyenda del boxeo filipino Manny Pacquiao aseguró ayer, a su llegada al aeropuerto de Manila, que volverá a pelear con el mexicano Juan Manuel Márquez, que lo derrotó por KO el pasado sábado en Las Vegas (Estados Unidos).
“No se preocupen que volveremos a levantarnos. Lucharé otra vez. La pelea no ha acabado aún”, dijo Pacquiao, quien acompañado por su esposa, Jinkee, fue recibido por el vicepresidente, Jejomar Binay, y varios parlamentarios.
Familiares y seguidores del púgil filipino le han pedido que abandone el boxeo tras una carrera de 17 años que le ha llevado a ser campeón mundial en ocho categorías y lo elevó desde la pobreza a ser el mejor deportista de todos los tiempos en Filipinas e incluso a ganar un escaño en el Parlamento.
Sin embargo, muchos temen que los duros golpes que ha recibido en la cabeza le provoquen complicaciones serias como el párkinson que arrastra su entrenador y exboxeador, Freddie Roach, o el aclamado púgil Muhammad Alí, quien empezó a mostrar signos de la enfermedad a los 38 años.
El promotor Bob Arum y el equipo de Pacquiao dan por segura una quinta pelea contra Márquez.