Adolfo “Beby” Valderrama, hijo del recordado atleta, dijo: “el golf fue la pasión de mi padre, era un deporte que lo llevaba en la sangre. Por tal razón, es que nos hemos reunido familiares, amigos, a rendirle este homenaje por quinto año consecutivo con este torneo”.
“Mi padre nos inculcó la humildad, la sencillez; además, fue un hombre muy estricto, y muy competitivo. También hemos realizado una donación a los Ángeles Blancos.