Bien por nosotros. Por motivos editoriales escribo este aullido unos días antes de que acabe la Cumbre. Pero estoy segura de que todo salió a pedir de boca. Somos lo más de lo más y gracias al esfuerzo de todos se han logrado acuerdos importantísimos en este hito histórico en el que por primera vez blá, blá blá. Que sí. Que todo bien. Pues vale.
¿Y ahora?
Mañana empieza una nueva semana. Ya pasaron las navidades. Los carnavales. La Semana Santa y la Cumbre. Los que trabajamos para poner comida en la mesa y zapatos en los pies de nuestros hijos seguimos aquí. No nos hemos ido en el avión presidencial de ninguno de los mandatarios.
Al gobierno no le quedan muchas oportunidades (por lo menos hasta fiestas patrias) para seguir aplazando las cosas. Hay problemas que hay que resolver. Y sería buenísimo que se pusieran a trabajar para resolverlos. ¿Qué les parece si se arremangan y nos arreglan de una vez por todas el lío del transporte público? Es increíble que en una ciudad como esta no seamos capaz de dar con la fórmula para movilizar de forma segura y cómoda a los ciudadanos.
¿Y si alguien decide organizar la urbe para poder caminar por ella? Que las aceras no sean carreras de obstáculos. Lo del firme de las carreteras y las calles sería otro logro inmenso. No sé. Sugerencias. Tonterías mías, quizás.
A lo peor es que sigo siendo una burguesa mediocre, tal y como me acusó de ser hace unos cuantos años alguien que ahora trabaja para el sistema, pero me encantaría poder disfrutar de algunas cosillas pagadas con mis impuestos y que mejoraran mi vida. Podría llegar a aplaudir con las orejas si alguien consigue recoger la basura de forma consistente y eficiente. Que los museos de este país se actualicen y se reabran de una vez, ¿es mucho pedir?
Está muy bien lo de hacernos saber todas las cosas malas que pasaron en los gobiernos anteriores. Estoy de acuerdo con todo. Aplaudo y apoyo. De verdad que sí.
Pero ¿ustedes van a trabajar o se van a abstener de hacer nada por miedo a meter la patita? Digo, más que nada por hacerme a la idea de una vez de que tengo que pasarme otros cinco años sin ver resueltos temas de administración básica.
Porque dirán que aquí es palo porque boga y palo porque no boga. Pero este país es un paraíso, y deberíamos vivir en él como si lo fuera. Pues no, miren ustedes. No pedimos tanto. Pedimos manos dura con los que tratan de tomarnos como rehenes: transportistas huevones, invasores de tierras caraduras, directores de entidades autónomas que piensan que les han regalado un feudo, maestros juegavivo, jubilados chantajistas, etc. Pedimos rapidez en la respuesta ante las necesidades apremiantes: agua, seguridad?
Dejen ya de dar excusas estúpidas del tipo: 'El problema de las aceras no es tan fácil como tirar concreto, hay que lograr un consenso con todos los actores involucrados en el proceso para que, interactuando, elaboremos un plan de acción permanente y pertinente. Y eso lleva tiempo' Por favor, señores gobernantes, no somos imbéciles. Dejen de tratarnos como tales.
Está muy bien que organicen cumbres y hagan viajes de Estado. Y se hagan fotos en el Vaticano. Está muy bien que tuiteen fotos con un pollo de Harpía felicitándose por lo naturalistas y cool que son. Por mí pueden flagelarse todas las noches, pensando en grande, en salvar a la Humanidad y eso.
Pero la realidad somos nosotros. Sus jefes. Los que pagamos sus sueldos. Aterricen.