Cuando el cubano Rafael Palmeiro declaró ante el Congreso norteamericano que nunca había usado esteroides, se puso en una situación que lo hace susceptible de ser acusado de rendir falso testimonio por el Departamento de Justicia, en caso de que los legisladores crean que mintió. Sin embargo, ese tipo de acusaciones son algo bastante raro.
"La falta de precisión de las declaraciones ante el congreso hacen casi imposible que el Departamento de Justicia pueda conducir una investigación apropiada"", dijo Joseph diGenova, quien fuera fiscal federal en Washington durante el gobierno de Ronald Reagan.
"No hay muchos casos de falso testimonio ante el Congreso. La mayor parte de los que sí ha son de la década de 1950. Es algo que sucede, aunque no recientemente", indicó.
Palmeiro no dijo la verdad
Cuando declaré ante el Congreso, sabía que lo hacía bajo juramento y dije la verdad.