Ring.... ring... ring... Aló... Buenas, Julio... ¡Felicidades! ¿Cómo está?
Hola!, Vielka, aquí, feliz... saliendo del estadio.
El entusiasmo que transmitía el panameño Julio César Dely Valdés era evidente. Su alegría se colaba a través del hilo telefónico, a pesar de la inmensa distancia que hay entre la ciudad de Málaga y Panamá. No era para menos la felicidad del "Panagol", pues el club "blanquiazul", donde él trabaja como asistente técnico de Antonio Tapia, venció de local ayer 2-1 al Getafe y con ello sumó su tercer triunfo consecutivo, para empatar de paso su récord de tres partidos seguidos ganados.
Después de un comienzo desastroso en el que cayeron goleados 4-0 ante el Atlético de Madrid, siguieron con un empate sin goles frente al Athletic Bilbao, más dos derrotas contra Almería (1-0) y Valencia (2-0), los del Málaga se recuperaron. Desde aquel jueves 25 de septiembre dijeron no más... ya basta... ahora nos toca celebrar a nosotros y así lo han hecho. Su primer objetivo que era alejarse de la zona de descenso ya lo cumplieron. El Málaga CF logró primero un triunfo por 2-1 ante Valladolid, luego goleó 4-0 al Recreativo de Huelva, y ayer hizo valer su condición de local y remontó un marcador adverso para terminar festejando en su feudo.
A su salida del estadio La Rosaleda, cuando el reloj marcaba las 12:30 m.d. (hora de Panamá- noche en Málaga), Dely dijo que "fue un partido muy difícil, pero lo importante fue que se logró el objetivo".
"Empezamos perdiendo, pero el equipo supo llevar ese gol en contra, se recuperó, remontó y supo manejar los tiempos", indicó.