Deportes

Panam est en un gran momento

Los pases que no tienen polticas agropecuarias e industriales fuertes, no tienen un futuro estable. Ha habido, evidentemente, una tendencia histórica a favor del sector servicio, pero en esta oportunidad, cuando estamos frente a un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, es el momento de apostar por una ley que promueva las inversiones en el sector industrial (...) Lo propio hay que hacer a trav'e9s de la agenda complementaria con el sector agropecuario, para transformarlo a un sector agroindustrial.


Para José Javier Rivera, el reto para Panamá radica en modernizarse cuanto antes, ponerse a la altura de las alentadoras perspectivas de desarrollo que dibuja su realidad actual, proyectada, según cifras extraoficiales, en un crecimiento económico que para este año podría estar llegando a un 11 por ciento.
Pero a su criterio la cuestión no radica solo en el crecimiento económico, sino en una deuda social que reclama mayor acción de la empresa privada en el bienestar social.
"Una de las grandes deudas que tiene el sector empresarial es destinar más recursos y esfuerzos para mejorar la situación de extrema pobreza y pobreza que campea en el país", dijo.
Presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada hasta junio pasado y activo miembro de la Cámara de Comercio e Industrias, Rivera es un abogado y empresario exitoso al que le pedimos esta semana pasar revista a la evolución económica del país en los dos últimos años.
Hay que reconocer que Panamá está en un gran momento. Ha habido una serie de políticas públicas y también iniciativas privadas, pero básicamente un entorno internacional favorable que ha hecho de Panamá un lugar obligado para una serie de inversiones que tienen impacto no solamente en el país sino también en la región, dijo a Semblanzas, tras subrayar que el país se ve altamente beneficiado por estar colocado en la ruta donde el comercio internacional, y en especial el marítimo, registra una etapa de florecimiento.
Pero en contraste con la proyección favorable de la economía, Rivera llama la atención respecto a lo que señala como nubarrones en la administración de justicia; piensa que pese al intenso y valioso trabajo que se hizo en el año 2005 para producir recomendaciones de cambios y reformas en el sector judicial, a través de los que se ha llamado Pacto de Estado por la Justicia, "ha faltado voluntad política para hacer cambios con la profundidad y la importancia que el tema requiere".
El cree que la ventilación de la administración de justicia a través de los medios le hace mucho daño a la imagen del país.
"...no tiene precedente el hecho de que tanto los funcionarios del Ministerio Público y el Órgano Judicial ventilen en los medios de comunicación las controversias que deben ser resueltas de una manera expedita, oportuna, serena, en esa especie de claustro que debe ser tanto el Ministerio Publico como el Órgano Judicial. Esa reiterada comparencia de funcionarios del Ministerio Público y la Corte Suprema en los medios altera la tranquilidad que debe tener el juzgador o el funcionario de instrucción", apuntó.
"Soy un trabajador incansable, no solo en mi ámbito profesional, sino también preocupado por la calidad de vida de la gente. Hay que hacer más trabajo en el campo del bienestar social, porque no se puede mantener un crecimiento económico sin desarrollo social. Hay que hacer más en educación, hay que lograr que cada niño en Panamá tenga una buena alimentación, que haya programas de nutrición desde las madres embarazadas hasta los niños de cinco años, en un período corto y con todos los recursos que provee este crecimiento económico; que cada estudiante tenga una computadora en su casa, que tenga un programa en inglés, que se sienta ciudadano de primera categoría".
Como ocurre con muchas de las personas que se encuentran en su nivel, la declaración sintetiza al José Javier Rivera de hoy, resultado de una suma de vivencias y esfuerzos donde subraya los aportes a su vida, de su padre José Justiniano Rivera y de su madre Marta Jiménez, pero también de personalidades como el reverendo Carlos María Ariz, quien a principios de los años 70, cuando Rivera egresaba con calificaciones sobresalientes del Instituto Fermín Naudeau, le otorgaba una beca para que realizara sus estudios de Derecho. O de Edison Gnazo, su profesor de Derecho, decisivo en su formación, y que ahora trabaja con él.
Mi enfoque como persona -dijo- ha sido cómo hacer que más panameños tengan las oportunidades que yo tuve, de salir de un barrio popular como El Chorrillo, para alcanzar una educación que me ha permitido vivir de una manera decente, sin tener que acudir a las ventajas que dan los partidos políticos, sin tener que estar actuando de juega vivo para escalar", eso es lo que yo soy.
Presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada hasta el pasado mes de junio, es miembro activo de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, y entre otros papeles destacado ha figurado como presidente del Comité Organizador de Expocomer.
Semblanzas: 2004 abrió muchas expectativas en la ciudadanía por el cambio de gobierno y por una serie de medidas y proyectos que se veían en el horizonte: ¿Cómo evalúa la situación económica por la que transita el país desde 2004 a esta parte?
JJR: Hay que reconocer que Panamá está en un gran momento. Ha habido una serie de políticas públicas y también iniciativas privadas. Panamá está ubicada en una ruta que se beneficia del crecimiento exponencial de la actividad industrial, de las exportaciones de China hacia su principal destino que es los Estados Unidos. En el caso de América Latina, economías como Brasil están mirando a Panamá como una base o un centro logístico para hacer llegar parte de su producción hacia Estados Unidos. Brasil no tiene un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
Semblanzas: ¿Es Panamá una puerta para estos países hacia la economía norteamericana?
JJR: Claro. En el desarrollo aeroportuario Panamá se ha convertido en el Hub de las Américas, y, desde México hasta Brasil y Argentina, es un paso amigable para ese flujo de empresarios que se mueven en América Latina o que vienen de Estados Unidos. Esto a su vez ha tenido un impacto en el turismo. Los turistas que antes venían solo por negocios han descubierto otro Panamá que tiene fauna, flora, pesca, que permite investigación. Todo ello ha llevado al país a convertirse en un destino para personas de recursos, que están a punto de jubilarse o personas que están haciendo inversiones para tener una segunda residencia y, al mismo tiempo, poder aprovechar las ventajas de la tranquilidad, de la seguridad personal. Esa cantidad de elementos ha llegado en un periodo de tres años y ha impactado, no solamente las finanzas públicas porque se ha incrementado la recaudación, sino el flujo de negocios, la inversión. Empresarios de países como Colombia, han visto en Panamá una oportunidad para tener una plataforma de negocios hacia Centroamérica y el Caribe, contando con un sistema monetario estable y con una estructura simple para hacer negocios. No hay en Panamá restricción a la inversión extranjera, como en otros países, y eso también ha tenido su incidencia. Creo que todavía hay para más.
Semblanzas: Impacto significativo, no solo en la economía pública, sino en la privada ¿Cómo la describe?
JJR: Hay sectores de la empresa privada en los que se observa un crecimiento, claramente, exponencial. En el sector de la construcción, donde antes había 15 ó 20 proyectos, hoy se están manejando más de 180. Los proveedores locales de cemento, así como los de otras estructuras, incluso el número de empleos generado por la industria, se ha más que triplicado. Por primera vez estamos observando que las dos cementeras, que a su vez representan a los dos jugadores mundiales más grandes en la industria, han tenido limitaciones para proveer la demanda, y aun no se ha iniciado el proceso de ampliación del Canal.
Semblanzas: La industria hotelera registra hace cierto tiempo una ocupación alta.
JJR: En efecto. Muchos hoteles están en un nivel de ocupación de más del 90 por ciento, lo que antes solo ocurría en el mes de marzo o en algún mes donde coincidiera un evento internacional. La oferta hotelera se ha quedado limitada frente a la demanda. Con los restaurantes también ocurre lo mismo, y hay empresas como los Centros de llamada, (call center) que tampoco tienen suficiente personal para hacerle frente a las necesidades, y prácticamente han colapsado. Hay poblaciones, incluso, que han pasado de nivel rural a nivel de cero desempleo, como Boquete, y ahora Coronado que también está en un crecimiento muy importante.
Semblanzas: Turismo, hoteles, la propia ampliación...por estos días hay quienes comentan sobre el número plural de extranjeros viviendo entre nosotros...
JJR: Es que eso impacta también a otros proveedores de bienes. Los centros comerciales en Panamá concebidos algunos para una demanda local, como Albrook Mall y Multiplaza, ahora están llenos de extranjeros, comprando a los mejores precios. Obviamente tenemos la Zona Libre de Colón que le da la mejor calidad de productos. Pero hay otro elemento que tenemos que valorar. Aquí hay una cantidad de comunidades étnicas que se han especializado en tener una variedad amplia de productos originados en China, Europa, Estados Unidos, más los del área. El consumidor tiene distintos niveles de precios en bienes y servicio, lo que convierte a Panamá en un centro internacional de compras. Ese aspecto tiene una dimensión importante. Hay mucha gente que antes venía a Panamá por uno o dos días y ahora extienden su presencia aquí por una semana. En el área de los cruceros, antes por aquí pasaban pero no se quedaba nadie. Normalmente se dice que de las personas que se bajan y les va bien, casi un 80 por ciento regresa al país para una estadía más prolongada.
Semblanzas: ¿Cómo relaciona este crecimiento con aspectos que de alguna manera vienen siendo cuestionados como por ejemplo la seguridad ciudadana?
JJR: Normalmente una persona que llega al país toma con cuenta como el primer elemento, su seguridad personal. Así que ese elemento tenemos que cuidarlo, preservarlo de una manera crucial. Definitivamente que no hay ningún país que sea absolutamente seguro pero aquí, el que un turista pueda caminar, ir a un restaurante, a un centro comercial, que no se vea a los empresarios rodeados de guardaespaldas, genera confianza. El otro elemento que, sobre todo toman en cuenta las personas de tercera edad, es la calidad de los servicios médicos y los de salud en general tanto preventiva como curativa. Y aquí hay que reconocer que los profesionales de la medicina en Panamá no solo tienen una buena educación local, sino que prácticamente todos tienen una especialización en Estados Unidos o en Europa, y cuando un norteamericano o un europeo va a una clínica y encuentra que ese médico estudió en una universidad de Estados Unidos o en Europa, eso le da confianza. Y el tratamiento no está limitado a la atención médica, sino que considera también el equipamiento y el trato humano que recibe el paciente. Todo eso frente a los precios internacionales en la atención médica, genera para Panamá una gran ventaja. Se han abierto nuevas instalaciones y ahora por ejemplo la Clínica San Fernando anuncia que tendrá un hospital en Coronado. Eso genera mucha confianza para aquellas personas que han decidido vivir cerca de las playas o más allá de la ciudad.
Semblanzas: ¿La realidad panameña genera más factores de confianza que factores de aprensión?
JJR: Yo creo que definitivamente sí, y hay que preservar esa confianza como un tesoro del país. No es una labor ni de los empresarios, ni del gobierno, es una labor de todos los ciudadanos, porque al fin y al cabo, esto tiene un destino final que es el ciudadano, el estudiante, el trabajador, el que se dedica al transporte, el que trabaja en un hotel, todo el mundo se beneficia. Entonces debe ser una verdadera cruzada para que las condiciones tanto para nacionales como para extranjeros sean las óptimas.
Semblanzas: Casi el 75 por ciento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB), proviene del sector servicios; otros, como el industrial y el agrario no han registrado ese impacto ¿Qué debe hacerse al respecto?
JJR: Los países que no tienen políticas agropecuarias e industriales fuertes, no tienen un futuro estable. Ha habido, evidentemente, una tendencia histórica a favor del sector servicio, pero en esta oportunidad, cuando estamos frente a un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, es el momento de apostar por una ley que promueve las inversiones en el sector industrial y en otros sectores, especialmente en aquellos que están dedicados a las exportaciones, que tienen un perfil de innovación que generan empleos. Lo propio hay que hacer a través de la agenda complementaria con el sector agropecuario, para transformarlo a un sector agroindustrial, porque ahora mismo las exportaciones en el sector agropecuario han estado creciendo, pero todavía no le hemos sacado la ventaja de agregar valor, empezamos a hacerlo, pero no se concibe que un país como Panamá, que está exportando melones, piñas, sandía y otros cultivos que antes eran de temporada, no pase a un proceso de aprovechamiento de productos que hoy se consideran como rechazo. Tenemos que incorporar la combinación de productos tropicales como la piña, el mango, el melón, con productos de otras regiones. En el caso del sector pesca hasta ahora nuestra exportación ha estado en productos congelados, pero sin agregarles valor. En el caso del pollo, estamos haciendo una inteligencia de mercado para ir agregándole valor y aprovechar los tratados con Taiwán, Singapur, para agregarle valor. Pero en el área industrial tengo la confianza de que próximamente habrá un acuerdo para tener una ley que verdaderamente promueva la inversión, la innovación, la generación de empleo.
Semblanzas: ¿Frente a esa dinámica, estará el país listo burocráticamente para ayudar a los empresarios y asimilar lo que se nos viene encima?
JJR: Será necesario que las instituciones que tienen que darle apoyo a los empresarios que están en esos sectores estén en armonía con el esfuerzo exportador, que se conviertan en unos facilitadores, siempre y cuando se cumpla con la ley. Que tengan períodos de 7-24, es decir de siete días a la semana 24 horas al día en ciertas oficinas para que esas exportaciones se vayan acelerando. Lo que va a ocurrir una vez que el TLC con Estados Unidos sea ratificado por ese país, es que empresas de más de cien países que hoy no tienen un TLC con Estados Unidos van a venir a Panamá para instalarse aquí, y esas empresas que son para un mercado de primer mundo necesitan que las instituciones funcionen dentro de esa órbita: la Dirección de Aduanas, las direcciones que tienen que ver con sanidad, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM); todas tienen que dinamizar su actividad. El gran reto que tiene el Estado panameño para tener una economía exitosa es seguir modernizándose.
Semblanzas: Pero en los dos últimos años se han hecho esfuerzos en ese sentido, inclusive la ley de reforma fiscal ha tendido a fortalecer el papel del Estado.
JJR: El Estado tiene los recursos y en el mercado la tecnología para hacer el cambio. Lo ha hecho por ejemplo en materia de contrataciones pública, con todo lo que es la nueva ley y el portal de Panamá Compra. Lo está haciendo en cuanto a la creación de empresa con el Panamá Emprende, pero también tiene que dotar a estas instituciones como la ANAM, las autoridades de salud, de suficiente recurso, tanto de instalaciones físicas como de personal, para hacerle frente a todos los proyectos. Por ejemplo antes la ANAM veía 30 ó 40 estudios de factibilidad, ahora tiene que ver 300 estudios de factibilidad, por todas las inversiones que se están dando en el país. Tiene que tener analistas de esos proyectos y poder visitarlos, y tiene que moverse desde Darién hasta Boquete. Entonces tiene que contar con recursos. Muchos de estos servicios son gratuitos pero hay que proveer a esas instituciones de más fortaleza. Hace falta mayor apoyo a toda la labor de capacitación que realiza el INADEH, porque las expectativas tanto de la población como de los propios inversionistas son muy amplias, no sólo para la ampliación del canal, hay que preparar gente para los call center, en las actividades turísticas, en los puertos, los aeropuertos, todo eso necesita gente. Y hay voluntad a nivel del Director del INADEH, pero se requiere contar con los recursos, de manera permanente. No un año o dos años, sino por lo menos diez años como mínimo.
Semblanzas: Pinta muy bien la cosa, pero... ¿habrá factores que estén atentando contra esta perspectiva saludable del país?
JJR: Sí hay una preocupación muy seria, y son sobre los nubarrones que cubren la administración de justicia. La administración de Justicia es en toda sociedad moderna la columna vertebral. Se requiere del ciudadano y del inversionista extranjero que haya una confianza en el actuar en cuanto a sus fallos, como también en cuanto a las acciones del colegiado como el que se integra en la Corte Suprema de Justicia. Tiene que haber un nivel profesional, ético, una seriedad en cuanto a las actuaciones de los funcionarios.
Semblanzas: En abril de 2005 surgió el Pacto de Estado Por la Justicia ¿Cómo evalúa este esfuerzo?
JJR: Los que participaron en este esfuerzo hicieron una labor titánica, encomiable, pero siento que ha faltado voluntad política para hacer cambios con la profundidad y la importancia que el tema requiere. Se han hecho reformas al código penal, mucha de ellas inconsultas. El CoNEP participó, hizo recomendaciones y no tuvo ningún apoyo. La propia Alianza Ciudadana Pro Justicia tuvo grandes limitaciones para hacer correctivos en la ley. El Código de procedimiento ha quedado estancado. Sin embargo, abrigo esperanza de que con la designación, en los próximos meses, de dos nuevos magistrados, haya un proceso que permita incorporar a la Corte Suprema de Justicia a juristas que le devuelvan la tranquilidad al país. Por otro lado, no tiene precedente el hecho de que tanto los funcionarios del Ministerio Público y el Órgano Judicial ventilen en los medios de comunicación sus controversias. El funcionario debe resolver a nivel de la responsabilidad que tiene, y en consecuencia no pueden ser sujeto del escrutinio de encuestas públicas para determinar su nivel de popularidad. Esto no es un concurso, estos son cargos de largo aliento, que no pueden ser escrutados con el día a día. Eso le está haciendo daño a la imagen del país, porque en los países serios los jueces, los magistrados, los fiscales, los procuradores, no están en los medios de comunicación, están atendiendo sus tareas habituales.


fecha edicion
old id
288253
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América