Hace algunos años intenté escribir una crónica sobre Panamá Al Brown. Y digo intenté porque nunca tuve el texto hecho por las pocas fuentes bibliográficas que lo vestían. Mi información provenía del suplemento de un periódico nacional y varios artículos de internet, nutridos todos por el mítico libro de Eduardo Arroyo, Panamá Al Brown 1902-1951, del cual no pude conseguir una copia.
¿Por qué quería escribir sobre Panamá Al Brown? Porque entonces, como ahora, considero que lo mejor de la historia panameña ha sido invisibilizado. Así como lo lees. Recuerdo que en varios encuentros de escritores, ha surgido el tema de lo poco presente que está Panamá en el imaginario mundial. Si no fuera por el Canal, Rubén Blades y Mano de Piedra, no existirían referencias nuestras en el orbe. Como escritor, eso me aguijoneaba. Una vez discutí, con más emoción que lógica, con un colega brasileño sobre si en Panamá había una cultura que presumir...
Pero no nos entretengamos con el porqué y el cómo y tomemos medidas. Somos escritores, escribamos.
Panamá Al Brown fue el hijo de un negro liberto de Tenesí, Estados Unidos, y de una mujer colonense. Y si alguien no sabe de su inigualable hazaña, se la digo: fue el primer hispanoamericano que ganó un campeonato de boxeo mundial. Según Ana Teresa Benjamín, “conoció a la cream de la sociedad francesa de los años 20 y 30. Bebió champaña a raudales, entre asaltos y campanada. Mandaba a planchar sus camisas a Londres, desde París”. Y esto fue a principios del siglo XX, cuando ser negro no era nada fácil. En el Nueva York de 1923, por ejemplo, no fue bien visto: no se creía posible que un negro le ganara a un blanco.
Pero Panamá Al Brown es solo una de las muchas joyas que quedaron ocultas en los dobleces del pasado. ¿Sabías, por ejemplo, que William S. Burroughs, una de las figuras cimeras de la Generación Beat – la misma de Allen Ginsberg y Jack Kerouac -, pasó por Panamá para llegar a Colombia y hacerse de la legendaria planta de la ayahuasca?
Basta apartar un poco las cortinas para que aparezca la luz. En la siguiente entrega te pondré en contacto con una cronología detallada de las inmigraciones antillanas a Panamá. Aparecerán fundadores mundiales de la música jazz, leyendas del béisbol, pioneros olímpicos a nivel centroamericano. Puedo invitarlos aquí gracias al trabajo de Antonyt Mc Lean H., autor del valiosísimo libro “Una cronología histórico biográfica del antillano panameño”.