Con un esquema distinto al tradicional, la selección de fútbol de Panamá, buscará tomar revancha de su similar de Trinidad y Tobago, cuando se midan desde las 8: 30 p.m. de hoy en el estadio Rommel Fernández.
El partido al que los nacionales llegarán con la espinita de haber perdido el pasado 11 de octubre en Puerto España cuando los dirigió Julio Dely, será un gran termómetro para los pupilos de Alexandre Guimaraes que se preparan para disputar el entrante mes de febrero la Copa de Naciones en El Salvador.
El equipo se entrenó en la mañana de ayer por espacio de hora y media y, durante ese tiempo ensayó mucho en lo técnico-táctico, haciendo énfasis en las jugadas de toques y rápida reacción.
Al final del trabajo, el técnico Guimaraes manifestó que el partido será importante porque le dará un indicativo del crecimiento que ha tenido el equipo dentro de todos los aspectos.
"En este lapso hemos introducido una variante en lo que generalmente se hacía que era el 4-4-2", precisó.
Sobre el encuentro también se refirió el arquero Oscar McFarlane, quien tras mostrarse consciente de que Trinidad es un equipo fuerte, aseguró que saldrán a brindar el mejor espectáculo porque además de que jugarán en suelo patrio, irán en busca de la venganza.
Mientras que el capitán Ricardo Phillips, dijo que pondrá su mayor esfuerzo para que el equipo mantenga el orden, pues el partido servirá para saldar cuentas pendientes.
Los trinitarios que son dirigidos por el holandés Wilhemus Rijsbergen, se entrenaron también en la mañana en la cancha de Clayton y en la noche hicieron el respectivo reconocimiento del terreno.
Dentro del elenco se destaca el mundialista y capitán Densill Theobold, quien es el único jugador de experiencia de los "socawarriors".