El triunfo de Panamá sobre Nicaragua, en la primera fase del torneo, fue la clave para que hoy, la novena canalero esté clasificada al Mundial de Taipei de 2007, tras jugar una segunda ronda donde sólo quedan malos recuerdos y sin sabores.
Panamá llegó sexto en la tabla general del Torneo Preolímpicos de las Américas, celebrado en Cuba, ocupando el último cupo del Mundial y el penúltimo de los Juegos Panamericanos de Rio Janeiro, que se efectuarán el próximo año.
Ayer, los panameños cerraron su participación al caer contra México por pizarra de 10 carreras por 7, en partido jugado en el estadio Latinoamericano de La Habana, capital de Cuba.
Panamá terminó con balance de cinco derrotas y dos victorias y con promedio de .286, mismos números que los nicaragüenses, pero por haberlos vencidos 3 por 1, el pasado 28 de agosto, se les otorgó la sexta casilla.
Luego del partido con México, medios de comunicación internacionales informaron que Panamá estaba fuera del Mundial y que sólo clasificó a los Panamericanos.
Eduardo De Bello, presidente de la Confederación Panamericano de Béisbol (COPABE) aclaró que el torneo otorgó seis cupos para el Mundial y siete para los Panamericanos.
El principal objetivo del certamen era clasificar dos cupos directos a las Olimpiadas, los cuales ganaron Cuba y Estados Unidos, mientras que México y Canadá pelearán por un repechaje.
El lanzador panameño Jorge Cortez cargó con la derrota del partido ante México al permitir cinco anotaciones, para ponerle el sello final a una triste despedida.
Los mexicanos basaron su ofensiva en cinco batazos de vuelta completa.
El bocatoreño Orlando Miller bateó un jonrón productor de dos carreras, para encabezar el ataque panameño de 13 imparables, prueba de la lucha librada en una causa perdida.