Fue una jornada amarga para el Barcelona, pero feliz para el Real Madrid.
Los Merengues llegaron al Bernabéu a festejar con su público y un pasillo que le hizo el Barça a su entrada.
En Panamá, lo seguidores siguieron de cerca por las pantallas de la TV local las incidencias de este clásico que terminó favoreciendo al Madrid (4-1).
Fanáticos de ambos equipos corearon cada gol y cada jugada.
Fue una jornada en la que el triunfo blanco apareció.
Para el Barcelona queda el sinsabor de una temporada con nada en las manos, y en la que el Madrid ha ganado los dos partidos.
Muchos salieron ayer a celebrar por las calles y en diversos locales este atractivo encuentro, que no deja de ser un clásico.
Madrid simplemente fue mejor y todo fue alegría en el bando blanco y drama en el azulgrana en este encuentro en el que Barcelona cayó.