El volante de la selección mayor de Panamá, Amílcar Henríquez, afirmó ayer que para la Roja sería catastrófico perder como local en la tercera fase de la eliminatoria mundialista de Concacaf, y, al mismo tiempo, aseveró que es casi una obligación puntuar en su debut como visitante ante Honduras.
“(En Honduras) Hay que sumar, ya sea que se sume uno o tres puntos; no hay que venirnos de allá sin nada. Esta es una eliminatoria de seis partidos y hay que sumar como sea. Acá (en Panamá), como local, hay que matar, siempre sumar de a tres. Creo que empatar en casa sería catastrófico, cosa en la que no pensamos”, expresó.
Siguiendo con sus declaraciones, Henríquez calificó al seleccionado catracho como un rival fuerte, pero no se olvidó de otro adversario de grupo como Canadá, escuadra a la que también considera un hueso duro de roer.
“Todo mundo sabe que Honduras es un rival fuerte, pero también está Canadá, que sabemos que siempre nos ha complicado y es un equipo al que Panamá tiene rato que no le gana”, comentó.
El jugador del Atlético Huila de Colombia expresó sentirse bien físicamente, tras superar su lesión de ligamentos cruzados; empero, reconoció carecer de ritmo de juego, aunque sabe que lo recobrará a medida que vaya jugando partidos.
“Tengo casi nueve años jugando fútbol y no creo que por cinco meses de estar parado voy a olvidarlo. Solamente tengo que jugar y entrenar con los compañeros”, sentenció.
Número deAmílcar Henríquez
7- meses alejado de la cancha estuvo el volante, producto de una lesión de ligamentos cruzados.