Algunos diarios y periodistas hondureños han estado muy pendientes de las actuaciones de Panamá en el mundial y después de terminada nuestra participación histórica.
Los catrachos, como son conocidos los hondureños, desayunan, almuerzan, meriendan y cenan fútbol, por lo que me extraña que pierdan el tiempo atacando a Panamá en lugar de enfocarse en su selección.
Esto deja claro que todavía no superan que el camino a Rusia les quedó grande y que no pudieron superar en el repechaje a Australia y se quedaron viendo los partidos por la televisión.
Los catrachos criticaron hasta más no poder el papel desempeñado por la selección panameña en el Grupo G del Mundial de Fútbol Rusia 2018.
Ahora se han dedicado a publicar una serie de nombres de posibles técnicos que tendría Panamá, de cara a las eliminatorias para el Mundial de Fútbol Catar 2022.
Las eliminatorias están lejos y la lucha por las tres plazas y media de Concacaf parece que ya empezó para ellos.
Los hondureños le han dado amplia cobertura periodística a la noticia de que el brasileño Dunga y los colombianos Luis Fernando Suárez, Jorge Luis Pinto y Eduardo Lara son candidatos.
También suenan el argentino Pedro Troglio y el nacional Julio Dely Valdés.
La verdad me extraña que los hondureños estén tan preocupados por lo que haga Panamá, y la única explicación que tengo es que ya no duermen tranquilos como antes.
Por otro lado, estos nombres son los que se barajan para Panamá porque están dentro del rango de los 600 mil dólares anuales, que es el presupuesto que tiene la Fepafut para invertir.
Troglio fue el técnico que le dio la titularidad a Alberto "Negrito" Quintero con Universitario de Perú y lo puso en una posición más ofensiva, donde ha marcado muchos goles.
Julio Dely tocó la puerta del Mundial de Fútbol Brasil 2014 y recientemente logró ascender al Malagueño a la Segunda División de España, y esos son bonos que tiene a su favor, pero, bueno, eso no nos tocará definirlo a nosotros los periodistas. Lo que yo puedo aportar es que el nuevo entrenador debe ser contratado para un trabajo a largo plazo, mínimo para dos eliminatorias mundialistas.