Panamá lamentaba ayer la muerte de su promisorio boxeador Pedro Alcázar, quien falleció de una lesión cerebral 40 horas después de perder el sábado el título de la categoría gallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). "Es trágico. Sólo nos quedaba él. Ya no tenemos campeón", dijo el diario de mayor circulación de Panamá, La Crítica, en un editorial.
"Rockero está con Dios," agregó refiriéndose al apodo de Alcázar.
El joven Alcázar estaba defendiendo por segunda vez su corona en Las Vegas, Estados Unidos, contra el mexicano Fernando Montiel, cuando la pelea fue detenida luego de que el panameño recibió una lluvia de golpes en la cabeza.
El boxeador, de 23 años, sufrió un colapso en la habitación del hotel donde se alojaba y fue llevado a un hospital donde murió por una gran inflamación cerebral, de acuerdo con la Comisión Atlética del Estado de Nevada, Estados Unidos.
La leyenda del boxeo panameño, Roberto Durán, uno de los cuatro boxeadores del mundo que ganó cuatro títulos mundiales diferentes, dijo a una radio local que sentía una "profunda conmoción" por la muerte de Alcázar.
Las estrellas como Durán y el campeón mundial de la categoría pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Eusebio Pedroza, quien ganó el título en 1978 y lo mantuvo por siete años, han hecho del boxeo un deporte sumamente popular en Panamá. Con su población de 2.8 millones, el país ha visto nacer a 20 campeones mundiales de boxeo en los últimos 50 años.
Los gimnasios de boxeo en Ciudad de Panamá y Colón cerraron ayer o mantuvieron minutos de silencio en honor a Alcázar, quien nació en un humilde pueblo de Darien, al sur del país,.