El panameño promedio es amante de la fiesta, y se podría decir que en cuanto a la organización de la misma, nadie, pero nadie, le gana.
Que si hay que “botar la casa por la ventana”, que si hay que tener en el radio las canciones más “pegá” del momento y así se van, porque para el istmeño todo tiene que quedar “pritty” porque si no, no lo goza, no lo disfruta.
Sin embargo, por alguna extraña razón, Panamá se queda corta de alegría cuando es anfitriona en algún evento deportivo, de talla internacional, ya que regularmente no tiene motivos para celebrar.
Fútbol
Un claro ejemplo es lo que vive hoy La Roja en lo que va de la Copa Centroamericana 2017.
Los dirigidos por Hernán Darío Gómez no tuvieron una presentación convincente, aunque terminaron en el segundo puesto del torneo que se realizó en el estadio Rommel Fernández.
En 2003 y 2011 ocurrió lo mismo, pero la antes llamada Copa de Naciones de la Unión Centroamericana de Fútbol (Uncaf). Costa Rica y Honduras fueron los campeones, respectivamente.
Una situación similar ocurrió en enero de 2016, cuando la selección sub-20 de fútbol no pudo clasificar en el torneo, que se jugó en el estadio Maracaná, de eliminatorias de la Uncaf con miras al Campeonato de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) 2017.
Béisbol
En 2012 y 2016, Panamá fue sede de uno de los grupos de las eliminatorias al Clásico Mundial de Béisbol, y en ambas ocasiones vio cómo se les fue de las manos el único cupo para asistir al evento mundialista. Brasil y Colombia celebraron en el Istmo su pase al Clásico Mundial.
Panamá volvió a sufrir en el deporte “rey”, el béisbol, cuando en la Serie Lationamericana de Béisbol vio cómo el elenco colombiano de los Leones de Montería levantaban la copa.
Baloncesto
En la lista de: “organizo fiesta para que otro baile”, también sobresale la caída del quinteto istmeño en el Centrobasket 2016, el cual fue realizado en la arena Roberto Durán y fue conquistado por la selección de Puerto Rico.
Nacionales
En definitiva, el 2016 no fue el mejor año en lo deportivo para nuestro pequeño Istmo, ya que la misma historia se repitió en el Torneo Panamericano de Esgrima, en el Campeonato Suramericano de Sóftbol Mayor Masculino, en el III Campeonato Centroamericano de Voleibol Sub-23.
Además, en el 2011, la historia se repitió, pero en los III Juegos Escolares Centroamericanos y del Caribe (Jedecac).
En la única cita deportiva, en la que Panamá festejó fue en el 2015, tras ganar la XVI Serie Latinoamericana Preintermedio de Béisbol.