La Selección de Futsal de Panamá quedó lejos de cumplir con el objetivo de superar su actuación de hace cuatro años, cuando lograron colarse a los octavos de final de la Copa Mundial de Tailandia.
Esta vez, en la cita mundialista de Colombia, la Roja vio ayer esfumarse sus últimas posibilidades de avanzar como uno de los cuatro mejores terceros, ya que Costa Rica e Irán estuvieron lejos de recibir una goleada que brindara una oportunidad a los dirigidos por Agustín Campuzano, que tenían una diferencia de goles de menos ocho.
Los ticos igualaron 2-2 ante Argentina e Irán negoció un 3-3 contra Azerbaiyán.
Sin duda, el 9-0 que recibió de los portugueses y la caída 4-3 ante los colombianos, con arbitraje polémico, jugaron en contra del elenco istmeño.
Campuzano había manifestado que llegar a los cuartos de final era el objetivo.