Reynaldo Ortega tenía todo armado. El sistema de ataque, el bloqueo (fortaleza), el ánimo, pero nada de esto fue suficiente, ya que el actual campeón, Costa Rica, hizo valer su tenacidad para dejar mal parado a Panamá (récord de 1-2) en la cancha por marcador de 3-0 (sets) en la XVII Copa Centroamericana de Voleibol Mayor Femenino.
Las cosas comenzaron bien el miércoles para las panameñas, gracias al buen trabajo de su capitana Hashlyn Cuero, quien desde los primeros minutos lució agresiva. Las canaleras tomaron ventaja en los tres sets, pero algo pasaba en la defensa y, Costa Rica supo aprovechar para controlar el resultado por 25-13, 25-14 y 25-16.

Las mejores en el departamento del ataque por las criollas fueron Cuero y Yokhanny Comrie, al conseguir ambas seis remates fructíferos.
Por su parte, Carina Corella completó 14 bloqueos, acompañada de Jasmín Rojas que logró ocho.
La líbero chiricana Dionelys Delgado hizo su trabajo en el sistema defensivo al conseguir diez recepciones favorables.
Terminado el encuentro, ambos técnicos hablaron de las deficiencias y fortalezas que marcaron la diferencia.
“Estábamos un poco desconcentrados en los inicios de los sets, pero supimos corregir a las chicas y se remontó para hacer el trabajo”, dijo el timonel argentino al servicio de Costa Rica, Horacio Batist, quien agregó que le preocupaban los errores forzados porque cuando ocurren son dañinos.
En tanto, el director del equipo de Panamá, Reynaldo Ortega, comentó que todavía no han podido arreglar el tema de la recepción, pero que este punto será en lo que basará sus entrenamientos antes de terminar el torneo.