La Selección Mayor de Fútbol de Panamá tiene como obligación ganar mañana en su segundo partido en casa de esta Hexagonal final de Concacaf, luego de no poder lograrlo en su primera salida ante Costa Rica (2-2).
Sin embargo, al frente tendrá a un rival inspirado, que enfrentó en las dos primeras fechas a los gigantes del área, Estados Unidos y México, y salió con un saldo muy positivo: cuatro puntos de seis posibles.
A pesar del buen momento por el que atraviesan los hondureños, la Roja tratará de que la historia siga jugando a su favor. Y es que la estadística marca que la H no ha podido derrotar a domicilio a los istmeños desde 1984, cuando se impuso por 3-0 en el estadio Armando Dely Valdés, en la eliminatoria rumbo a México 86.
El duelo entre panameños y hondureños se realizará mañana, desde las 9:00 p.m., en el estadio Rommel Fernández, un campo que se ha convertido en un fortín para los locales en la era del “Panagol”. Es decir, la tarea para los catrachos se torna aún más complicada.
La Roja suma números en su feudo, en cotejos de carácter oficial, que invitan a soñar.
En el proceso de Julio Dely, Panamá ha disputado 11 juegos en el Rommel (cinco en Copa Centroamericana y seis en eliminatorias mundialistas), de los cuales ha ganado siete y empatado cuatro, y todavía no registra un solo revés. Además, en esta serie de choques, la Roja tiene foja de 20 tantos a favor y solo cuatro en contra, lo que deja un promedio de 1.81 goles anotados por partido y 0.36 dianas recibidas por encuentro.
Otro dato que favorece a Panamá cuando actúa como local es que en ocho partidos ha dejado su arco en cero y únicamente le han anotado más de un gol una sola vez.