Con el triste resultado del pasado sábado en la noche, nuevamente nuestro país queda sin un campeón mundial. Es lamentable que un país que tuvo en su momento hasta cuatro monarcas universales al mismo tiempo, se encuentre en esta sequía.
Lo peor de todo es que en el patio se oberva muy pocos boxeadores que tienen la opción de darle en un tiempo breve una corona del mundo a Panamá. Este es el caso de Miguel Callist, quien podría ser el próximo panameño en pelear por un cinturón.
Hay otros prospectos como Angelo Dottin, Celestino Caballero, el capitalino Ricardo Córdoba y otros más que podrían en un futuro tener su oportunidad. Sin embargo, aún les falta desarrollar un poco más sus carreras.
Esta situación en la que nos encontramos es motivo para que las personas que estén involucradas de una u otra forma en el deporte de las narices chatas y orejas de coliflor pongan sus barbas en remojo y aumenten sus esfuerzos para que se vuelva a la senda del triunfo.
Ahora que tenemos una nueva federación de boxeo aficionado, esperemos que trabajen desde las bases y de esta manera puedan surgir nuevas figuras. A los boxeadores locales, recordarles que el camino para ser campeón mundial no es fácil. Es necesario mucho sacrificio y trabajo en los gimnasios. De lo contrario, es mejor que cuelguen los guantes.
Si llegar a coronarse es duro, mucho más difícil es mantenerse y ejemplo de ello tenemos que nuestros últimos tres campeones solo han podido hacer una defensa y como algo curioso, todos fueron víctimas de los mexicanos.
El colonense Mauricio Martínez fue el único de los últimos campeones mundiales que por lo menos defendió con éxito en su primera oportunidad. No obstante en la segunda lo perdio a manos del también mexicano Cruz Carbajal.
Pedro "Rockero" Alcázar (Q.E.P.D.), perdió su corona en su primera defensa, víctima del también azteca Fernando Montiel. Ahora a Samaniego le ocurrió lo mismo que a sus compatriotas.
A nuestra humilde opinión, el ahora ex campeón mundial, Santiago Samaniego equivocó su patrón de pelea. Teniendo en cuenta que el mexicano tenía 20 nocauts en igual cantidad de peleas, en el primer asalto Samaniego se fajó con el monarca y pagó caro el precio. En la segunda vuelta, el "Herrero" se recordó del boxeo panameño y deslució al púgil azteca.
En ese momento pensamos que el púgil compatriota iba a tomar el control de la pelea, pero en el tercer round nuevamente se arriesgó a la pelea en corto y esta vez "Terra" García no lo perdonó y así se acabaron las ilusiones de Samaniego de defender exitosamente su corona.