Jorge Dely Valdés ha dejado su huella en la sub-20 panameña y ha conseguido que sus jugadores confíen en sus posibilidades ante cualquier rival.
Jorge estudió bien a Costa Rica y aleccionó a la perfección a sus muchachos, que conocían su libreto desde el arranque del encuentro. Esto desconcertó a los ticos que nunca encontraron los espacios ante el acoso constante de los nuestros. Fue un choque de estilos, con algunos momentos de buen juego que demostraron que el fútbol tiene diversas vertientes, pero lo realmente importante es alcanzar el éxito. Los “delyboys” supieron cómo neutralizar la superioridad técnica de los ticos que, al perder la posesión del balón, fueron desapareciendo del partido. Recién al final de cada parte amenazaron la portería de un gran Luis Mejía que, en las pocas que lo probaron, volvió a demostrar que tiene todo para llegar muy lejos.
La “Sele” tuvo una prueba de fuego contra Costa Rica y demostró estar a la altura de las circunstancias. Y aunque la cruz que cargamos de sufrir en los últimos minutos volvió a aparecer, Panamá consiguió una victoria justa. Incluso pudo ser un 2 o un 3 a cero, de no mediar la mala puntería de los delanteros y la insólita ejecución del penal que malogró Erick Davis.
Los Mejía, Cummings, Linton, Ávila, Waterman y compañía transmitieron a sus compañeros el hambre de victoria y fueron los protagonistas estelares de un agobiante ritmo de juego que acabó por acogotar a Costa Rica que, en ningún momento, se sintió cómoda sobre la grama artificial del Agustín 'Muquita' Sánchez. Sin embargo, pese al dominio insistente de Panamá, el gol no llegaba y el esfuerzo físico de los locales comenzó a notarse en la cancha. El equipo tico tomó la batuta del juego y la inquietud se apoderó del graderío. Pero Panamá aguantó hasta el descanso y en la reanudación salió con nuevos bríos compensados finalmente por el gol de Waterman. El recital de despliegue físico e incluso de triangulaciones dignas de un equipo bien estructurado sirvieron a Panamá para demostrar que este equipo puede traer muchas alegrías al fútbol nacional. Habrá que confirmarlo frente a Nicaragua.