Panamá y Honduras se jugarán mañana gran parte de sus posibilidades de avanzar, aunque sea hasta la repesca, para el Mundial Rusia 2018, en un partido de revancha en el que los panameños buscarán hacer valer su condición de locales.
El ambiente previo lo caldean los comentaristas deportivos y los aficionados en redes sociales de ambos países, pues así como los hondureños se consideran "superiores" a los panameños en el balompié porque han ido tres veces a un mundial, los locales alegan que en los últimos años han sido "papás" de los catrachos en el terreno, pues de 6 partidos ganaron dos y empataron tres.
Pero, si se toma en cuenta los catorce partidos en que se han enfrentado desde 2005, ambas selecciones tienen cinco triunfos cada una y se dieron cuatro empates.
"Saquemos este equipo adelante, unamos al país en una sola causa, en este momento la selección", pidió el técnico de Panamá, el colombiano Hernán Darío "Bolillo" Gómez, en un mensaje difundido por la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut).
Panamá perderá a uno de sus baluartes en la defensa, el internacional Adolfo Machado, por acumulación de tarjetas amarillas, y su probable reemplazo será el joven Roberto Chen.
Al menos 20.000 personas espera la Fepafut en el Estadio Nacional Rommel Fernández para este martes rugir en favor de la selección panameña e imponerse con fútbol ante un seleccionado hondureño herido de muerte, tras sufrir la semana pasada una goleada por 3-0 ante México de visita.
Honduras es quinto y Panamá es cuarto en la hexagonal final de la Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), que da tres cupos directos a Rusia 2018.