El presidente estadounidense, George Bush, hizo tiempo éste miércoles, para olvidarse por unas horas de los asuntos políticos y se reunió con los miembros del Salón de la Fama del béisbol profesional de las Grandes Ligas, entre ellos, el panameño Rod Carew, para celebrar una comida en la Casa Blanca.
Bush, que también tiene previsto hacer el primer lanzamiento del partido que disputarán el próximo lunes los Cardenales de San Luis en la jornada inaugural de la nueva temporada en su campo, bromeo con los legendarios del deporte pasatiempo nacional al destacar su calidad.
Bush se sentó en una de las nueve mesas que se montaron para recibir a 36 miembros del Salón de la Fama y fue acompañado por funcionarios de su administración.
La lista de miembros del Salón de la Fama estuvo encabezada por los últimos en entrar, como el relevista Dennis Eckersley y Paul Molitor.
La representación latino estuvo encabezada por el boricua Orlando Cepeda, el dominicano Juan Marichal, el cubano Tony Pérez y el panameño Rod Carew.