PARÍS, Francia. En un combate cuyo fallo resultó muy apretado en las tarjetas de los jueces, el boxeador panameño Roberto "La Araña" Vásquez venció al japones Takefumi Sakata por decisión dividida para anexarse la corona interina Mosca (112 libras), de la Asociación Mundial de Boxeo, ayer en El Palais Omnisport de Francia.
Vásquez (24-1, 17 KO’s), igualó con su triunfo a sus compatriotas Alfonso "Piedrita" López, Luis "El Naja" Ibarra e Hilario "Bujía" Zapata, como los únicos hijos de esta tierra en coronarse monarcas universales en ese peso. Coincidentemente, todos han logrado el título que avala la AMB.
López ganó el título Mosca de la AMB, el 27 de febrero de 1976 cuando superó por KOT en el asalto al filipino Erbito Salavarria. Sólo hizo una defensa.
Por su parte, "El Naja" Ibarra capturó la corona Mosca de la AMB, por primera vez el 17 de noviembre de 1979, al ganarle al venezolano Betulio González y lo perdió en su primera defensa ante el coreano Tae Shik Kim. Lo volvió a gana el 6 de junio de 1981, superando al argentino Santos Benigno Santos Benigno Laciar y nuevamente lo perdió en su primer defensa ante el mexicano Juan Herrera.
Finalmente, Hilario "Bujía" Zapata se anexó el título Mosca de la AMB, el 5 de octubre de 1985 al ganarle al gringo Alonzo González. Zapata hizo cinco defensas de su corona.
Muchos panameños apoyaron a Vásquez, provenientes de España y Alemania en su mayoría en su pelea de ayer. "Roberto, como Roberto Durán, dale pégale abajo", decían algunos. "Panamá tierra de campeones", gritaban otros.
Fue un asalto claro para el boxeador panameño, el que al final sería el último de alegría para la cuadra.
Caras de tristeza... de llanto... de dolor se veían por todos lados. Un sufrimiento que vivió en su pequeño corazón Yaritzel, la niña de 11 años de edad que no podía soportar la derrota de "El Leñador" Pineda, su padre.
Hasta lágrimas brotaron de sus pequeños ojitos, al ver a través de la pantalla de televisión, que su progenitor y mayor héroe de la vida, era superado a miles de kilómetros, en París, Francia, por el ruso Brudov.
"Estamos tristes por Pineda, porque él entrenó duro para este pleito. Lastimosamente así es la vida", comentó Caballero.