El ambiente se tiñó de rojo, el patriotismo hacia Panamá y el sueño de ir al Mundial de Brasil 2014 los identificó.
Tambores, banderas, trompetas y cantos hicieron del estadio Rommel Fernández una fiesta futbolística, donde panameños y costarricenses se unieron ante una sola ilusión, que su equipo ganara el primer partido en la eliminatoria final de la Hexagonal de la Concacaf.

Caras pintadas, gorros alegóricos y vestuarios de color rojo estuvieron marcando la tendencia; la selección de fútbol de Panamá se convirtió en la gran pasión de los istmeños.
Los costarricenses no se dejaron amedrentar ante la gran cantidad de fanáticos panameños y también alzaban su bandera y mostraban el fervor hacia su país con cantos de apoyo.

Mollick Hageera, de 63 años de edad, quien se dio a conocer como aficionada y no fanática, atraía miradas, tanto de panameños como de visitantes costarricenses, debido a su vestuario, que tiene como lema “canaleros, sí se puede”, y que tuvo un tiempo de confección de 3 meses.

