El Papa Juan Pablo II instituyó ayer en México el 12 de diciembre como Día de la Virgen María de Guadalupe y fiesta litúrgica de guardar en América.
El anuncio provocó la ovación de unos 18.000 católicos que asistieron a la misa en la Basílica de Guadalupe en la capital de México, templo dedicado a la versión morena de María, que los creyentes aceptan que apareció milagrosamente en ese lugar en 1531.
Guadalupe es considerada patrona de México y su imagen venerada por legiones de devotos en gran parte de Latinoamérica.
Su aparición en 1531, al indígena azteca Juan Diego, es uno de los pocos milagros de la Virgen reconocidos oficialmente por el Vaticano.
"Tengo la alegría de anunciar ahora que he declarado que el día 12 de diciembre en toda América se celebre a la Virgen María de Guadalupe con el rango litúrgico de fiesta", dijo el Papa.
El Papa se encuentra en visita de cuatro días a México antes de dirigirse a San Luis, Missouri, el próximo martes, donde se reunirá con el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.
La Virgen de Guadalupe tiene un significado especial para México, considerado como la cuna del catolicismo en las Américas.
Los registros de la Iglesia de su aparición fue responsable de la conversión de nueve millones de indígenas al catolicismo en 10 años, tras divulgarse la historia del milagro.
Uno de los pocos avistamientos de la Virgen reconocidos por la iglesia católica, la Virgen de Guadalupe ha sido honrada por el Papa Juan Pablo II en dos de sus tres visitas anteriores a México y su Basílica es el lugar de peregrinaje más visitado del mundo fuera del Vaticano.
Sin embargo, no todos los presentes ayer en la Basílica estaban convencidos de que el culto se esparciría fuera de México.
"Es casi 100 por ciento mexicana", dijo Patrice Lafleur, un ingeniero de la provincia canadiense de Quebec. "Creo que (el culto) pertenece a México. En Quebec la gente es más adepta a Santa Ana".