El entrenador del Espanyol, Javier Aguirre, explicó que tras derrotar al Celta es "una inyección anímica" verse fuera de los puestos de descenso, algo "estimulante y motivante".
"No les puedo reprochar nada a los jugadores y estoy satisfecho", dijo el mexicano, quien ha confesado que, pese a la victoria, le hubiera gustado acabar antes "con el sufrimiento".
Para Aguirre, la actitud de ayer es la clave: "Si bajas la guardia eres un fantasma, un equipo que no transmite nada. No podemos hacerlo estando en descenso".