Cuando redactamos debemos colocar lo más cerca posible los elementos (o estructuras) que guardan estrecha relación entre sí. No hacerlo puede acarrear problemas de interpretación equivocada del mensaje.
“*En el juego, Juan declaró que antes de salir, uno de los niños tomó a un compañero que entraba como rehén”. (¿Se entra como rehén? Imposible. La confusión viene porque la expresión “como rehén” debe estar colocada inmediatamente después del verbo “tomó” (tomó como rehén).
Otro ejemplo: “*El músico, por su estado de salud, estuvo presente en el acto, pero no subió al escenario”. Pésima redacción.
“Por su estado de salud estuvo presente” (?) O “Por su estado de salud no subió al escenario”. Parece lógico que es esta última. La redacción debió ser entonces: “El músico estuvo presente en el acto, pero, por su estado de salud, no subió al escenario”.
Sentido común con el diccionario
Los hablantes creen a pie juntillas que el diccionario es una obra acabada, perfecta e inapelable.
Procura ser perfectible (mejorable) y confiable. Es imperfecta por ser labor humana.
Si una palabra no está en el diccionario no significa que no exista. Esto no es las Páginas amarillas.
Por ejemplo: en este momento no aparecen merenguero, distrital, distritorial, chat, yeyesada, etc., lo cual no significa que no se puedan usar.