Cada individuo es especial, con sus aciertos y desaciertos, es un estuche de sorpresas, tiene virtudes, tiene defectos, pero es irrepetible.
Como homenaje a la diversidad y tolerancia, Edwin Cedeño pone en el tablado "Un extraño conocido", un drama de un acto, una obra que él describe como de carácter humanístico y muy profunda", de la cual nos dio pormenores para los lectores de díaD.
En el montaje -que sigue la línea de BENT, mejor obra de 2008, que también dirigió Cedeño y que toca un tema árido y a la vez ,trata de poner a prueba la sensibilidad y capacidad de tolerancia de las personas (o ponerlas a reflexionar sobre la materia)- dos personas (Arthur y Marion) tienen que encontrarse para resolver un asunto que los vincula y es, precisamente, esa persona (Collin, un difunto) que ambos conocieron, la que hace que se tiendan puentes y se logre allanar el terreno, limar asperezas, perdonar, perdonarse, cicatrizar heridas.
"La mayoría de las personas huimos a la confrontación, preferimos dejar que el tiempo arregle las cosas, en vez de sentarse a conversar", analiza Cedeño.
Según explica el director, "Un extraño conocido" trata, asimismo, temas como la familia, el respeto de las diferencias y de alguna manera el "fantasma" del SIDA.
La obra, enfatiza en que hay lazos más fuertes que los de la sangre y "desafía los moldes de la familia tradicional, resaltando los lazos que verdaderamente unen a las personas".
La pieza teatral también recalca la importancia de aprender a dejar ir a una persona que uno quiere, una decisión valiente y que en el fondo es una prueba de amor.
Sobre el elenco, Cedeño comparte que "son dos actores muy buenos, muy dispuestos a darnos emociones diferentes. Rogelio Bustamante (Arthur), que es un actor muy versátil, que ha ganado varios premios ,y Kassandra Tepper (Marion), una actriz de telenovela que está en Panamá haciendo teatro; está viviendo acá y es una actriz sumamente diversa".
Con ésta, es la tercera vez que Edwin Cedeño pone en el tablado "Un extraño conocido". La primera, fue en Panamá, hace 18 años. La segunda vez, en Estados Unidos, hace una década.
Interrogado sobre ¿por qué eligieron esa obra?, responde: "Estábamos buscando una obra para presentarla en el mes de la diversidad y la tolerancia. Es difícil montar obras ".