Brasil y Paraguay recorrieron ayer el campo de juego del Defensores del Chaco, en donde se medirán ambos equipos en partido de la quinta jornada de las eliminatorias sudamericanas.
Los dirigidos por Dunga fueron los primeros en realizar juegos recreativos y algunos ejercicios físicos durante el reconocimiento de rigor tras el arribo del equipo a ultimas horas del viernes.
Después, hicieron lo propio los albirrojos bajo la atenta mirada de su técnico, el argentino Gerardo Martino, quien dispuso que volvieran a caminar en el césped del estadio.